Nos dejó una fria noche de invierno,
Nos dejó y lentamente con dos lágrimas en los ojos
Dijo adiós.
Se fue en silencio, sin hacer ruido como llegó.
Se alejo y dijo adiós,
Adios arrivederci bye, goodbye.
Como llegó sin hacer ruido aquel verano en Perú,
Ella se marchó, y el dolor que dejó,
Fue insoportable.
Dicen que la vieron alejarse despacio,
Con una sonrisa en los labios.
Dicen que al alejarse la oyeron cantar.
Yo lloro su ausencia porque soy
Egoista, humano y mortal,
Pero dicen que al alejarse la oyeron cantar
ÉL CUIDARÁ DE MÍ, ÉL CUIDARÁ DE MÍ
Y CON SU AMOR ME LLEVARÁ
ÉL CUIDARÁ DE MÍ
Y POR DOQUIER CONMIGO IRÁ
Nos dejó en su marcha una estela de dolor,
Pero al recordar a mi esposa
Sólo siento amor.
Dicen que la vieron marcharse,
Más me niego a tanto dolor.
Quien dice esas cosas,
ES QUE NO CREE EN DIOS,
Porque ella nunca se ha ido, nunca nos dejó,
Porque ella esta en mi corazón.
Antonio Rodríguez Marhuenda, febrero, 2010
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