Miro por la ventana y todo es igual,
La gente
corre
pasea
y tan sólo, van a lo suyo.
Te cuento, mi amor,
Que Alejandro sigue preguntando,
Y el alma se me parte.
Salgo a la calle,
Y veo a la gente con bicicleta
pedaleando,
Y se ponen a cubierto,
Porque tus lágrimas les mojan
el trasero.
Una bocanada de aire fresco
Llena mis pulmones,
Y observo como corren tus lagrimas
Por los cristales
Y entonces pienso, cuán felices fuimos.
Tantas promesa cumplidas,
Tantas ilusiones, en la mochila,
Pero vencimos,
tú, mi amor
y yo, mi amor.
Fuimos muy felices
En esta tierra valdia, de valores.
Salgo a la calle
Y me empapo hasta los huesos,
Porque cae a mares
Tus lagrimas, no de dolor,
no de tristeza,
Sino de alegria y júbilo.
Cae a raudales,
Llueve a mares.
Qué felices fuimos,
Tan sólo, viviendo el uno
Para el otro.
Llora, amor mio
Que tus lagrimas de amor eterno
Dan vida
A mis huesos, cansados y heridos,
Porque allí arriba
Hay un angel llorando
Pero no perdido.
Llora, mi amor,
Porque tus lágrimas son tu alivio,
Y algún dia, ojalá no lejano,
Secaré tus lagrimas
Con mis dedos
En tus mejillas
Y ese gran día
Diremos
"Hemos vencido".
El último samurai
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