Grito,chillo,
Me indigno,
Pero no blasfemo,
Y siempre será mi eterno alivio
Pensar que él es perfecto,
Que las miserias de los hombres
Son sólo un estado, que a él no le afecta,
Y si no encuentro alivio,
Chillo, grito,
Me indigno,
Pero jamás blasfemo,
Ni lo niego.
Yo creo en su existencia,
Porque es puro y limpio,
No impuro
Ni imperfecto,
Porque de él nace el amor,
Y la perfección.
Grito,
Chillo,
Golpeo
Con mis manos en la mesa,
Porque no lo entiendo.
Él se llevó a mi amada,
Y parte de mí se fue con ella.
Mas yo, sin entenderlo,
No reprocho, Ni maldigo,
Ni siquiera blasfemo.
Él me arrebató parte de mi vida,
Y la que me dejó,
esta herida.
To no lo entiendo,
Como tantos enigmas de la vida,
Que nunca podrán entenderse.
Grito a los cuatro vientos
Que Dios existe,
Y Jesucristo su único hijo
Salvó al mundo
de sus pecados
Pero no entiendo por qué se ha ido,
Se ha marachado
Me la han robado
Me la han quitado.
David, me han arrebatado a mi amada.
Chillo
Grito
Reviento de llanto y dolor,
Pero no maldigo su nombre,
ni blasfemo,
Porque sé
Que un día, cuando él lo decida,
To volveré a estar a su lado
Celebrando
Festejando.
Ya no habrá dolor,
Sino júbilo,
Placer
Y cantos,
Porque los dos estaremos juntos
Al lado de nuestro Dios amado.
El último samurai
No hay comentarios:
Publicar un comentario